MicroCritic


Melancholia by Santi Pagés
octubre 7, 2011, 1:50 pm
Filed under: 2011, Catástrofe, Cine, Drama, Uncategorized

Con Melancholia, Lars Von Trier escarba una vez más en su obsesión con la locura y la relación entre géneros y construye un retablo brillante apuntalado sin pudor sobre dicotomías y opuestos, la mujer solar contra la mujer lunar, Claire y Justine, la una delgada, oscura, familiar, grave, la otra rebosante, rubia, demente, leve, que ejecutan una danza de la muerte, la misma que trazan las órbitas de la Tierra y el planeta Melancholia, de cuya colision el hombre es a la vez verdugo y vícitma, en una nueva oposicion entre el hombre adulto (Kiefer Sutherland), eficiente y racional, y su hijo, inocente y contemplativo ante esas fuerzas incomprensibles e imparables. Óleo de Van Eyck, lienzo de los Prerrafaelitas, nueva visita a El año pasado en Marienbad, oda al romanticismo wagneriano, Melancholia acude al espacio sideral no para ilustrar la aurora de una nueva humanidad como en 2001: Una odisea en el espacio o para intentar reconciliarnos con nuestra contingencia como en El arbol de la vida sino para abrazar la indiferencia cósmica y la fatalidad. Puede que Melancholia no sea más que un capricho manierista, pero lo cierto es que Von Trier ha creado una obra de belleza infrecuente y sublime.

Dr Zito.



Backdraft by Sergio Colmenar
noviembre 18, 2009, 2:23 am
Filed under: 1991, Acción, Catástrofe, Cine, Drama

Aglutina toda suerte de modalidades (cine catastrofista, thriller enrevesado y político, terror “sobrenatural”, melodrama y hasta monster-movie épica) y las comprime en un sagaz batiburrillo de referentes de Serie B con vestidura de ambiciosa superproducción. Backdraft consigue eso y mucho más: que el maravilloso guión de Gregory Widen motivara al máximo el talento que encerraba un Ron Howard insólito y de impronta poderosa, que mucho me temo estaremos toda la vida añorando; que el reparto sea una finura totalmente convincente y memorable; que confiriera al fuego una nada descabellada mitología de casi intratable malignidad desprovista de superstición y un respeto devoto (en sentido casi erótico, obsesivo y enfermizo) hacia su personalidad e inteligencia de implacable desollador especialista en chamusquina. Backdraft, además, forja un emotivo intercambio de pareceres éticos para perfilar una honesta enunciación sobre la lealtad en la amistad y la familia (principalmente, en dos hermanos), venida abajo por evidentes adversidades. Obra maestra profunda, cuya larga duración emerge en función del cumplimiento de sus propias cualidades, que no son pocas, y no de su condición de amanerado cine mainstream, al que es ajena.

Sergio Colmenar