MicroCritic


Salt
agosto 21, 2010, 5:27 pm
Filed under: 2010, Acción, Cine, Thriller

Un poor man’s Jason Bourne al servicio de Angelina Jolie, servido con intachable solvencia por el viejo Phillip Noyce, cineasta ya curtido en política-ficción y espionaje de altos vuelos. Y esa solvencia -prudencia si así lo prefieren- se desvela incapaz de alzar un argumento de lo más anacrónico: célula durmiente de agentes del KGB dispuesta a terminar con la supremacía de los USA desde la propia CIA. La sensación de déjà vu es constante, no podía ser de otro modo. Dejando de lado el exhibicionismo físico de Jolie y la embriagadora presencia del gran Liev Schrieber, el único -y aún así muy cuestionable- aliciente está en una serie de action pieces desvergonzadamente deudoras del estilo que Paul Greengrass instauró desde sus films sobre el personaje de Robert Ludlum. Incluso trata de emular aquel tono sombrío y pesimista que cubría “The Bourne Supremacy”. Se agradecen, eso sí, una narración fluida y un metraje breve, sólo ensombrecidos por unos giros de guión tan alucinados como la misma premisa del film. Ese retorno imprevisto a los miedos de la Guerra Fría llega a hacerse especialmente irritante, más todavía la posibilidad -eso parece apuntar su conclusión- de una futura secuela.

Mario Vírico



(500) Days of Summer
noviembre 25, 2009, 11:16 pm
Filed under: 2009, Comedia, Drama

Pese a lo calculado de su estética y un abanico de referencias pop más o menos localizables, el film de Marc Webb nada tiene de frívolo; todo sirve a un discurso iconoclasta que aborda las relaciones románticas (contemporáneas), el egoísmo que se da en éstas, la fragilidad de los recuerdos y la vulnerabilidad de ciertos individuos frente a la todopoderosa fantasía amorosa. Del mismo modo, la presencia del narrador funciona como elemento enfático, y su estructura aparentemente arbitraria tiende puentes entre la memoria y la percepción del protagonista. Esa depuración formal esconde una sutilidad que como tal apenas es perceptible. Webb utiliza el pop como herramienta de contrastes, como segundo narrador y protagonista invisible, estrategia fácilmente apreciable mediante un segundo visionado. Pese a todo, es víctima de un problema común: su virtud más evidente es a la vez su peor defecto. Y es que las miradas prejuiciosas apenas arañarán un envoltorio que nada tiene de accesorio pero que es precisamente su atributo más atractivo. Los peligros del pop y del amor, un asunto que -maldita ironía- tiene el mismo peso dentro que fuera de la película.

Mario Vírico



Observe and Report
agosto 4, 2009, 10:58 pm
Filed under: 2009, Cine, Comedia

Observe&Report

Western histérico y minimalista al tiempo que oda al paria valiente, se trata de una comedia antipática y oscura, perturbadora desde la óptica de quien -el gran reto de la película- se vea incapaz de empatizar con su obcecado protagonista. Lo hemos visto antes, aunque desde ángulos festivos y absurdos, en ‘Hot Rod’ o ‘Anchorman: The Legend of Ron Burgundy’. Aquí la comicidad es cruel y violenta, actitud defendida con orgullo y sin subterfugios. Narrada con una agilidad inusual, prescinde de transiciones y apuntes superfluos, invita a revisar el significado de lo transgresor y nos regala una versión perversa y sin dobleces del totémico cowboy que John Wayne arrastró de forma casi vitalicia. Una radiografía -por incisiva y traslúcida- de la alienación y la insensibilidad humana magnífica.

Mario Vírico



Before the Dawn Heals Us – M83
junio 6, 2009, 6:08 pm
Filed under: 2005, Electrónica, Música

61S161DW2XL

En 2005, M83 pasó de dúo a proyecto unipersonal. Quedó Anthony Gonzalez y desaparecieron los pulsos dance que -no cabe duda- imprimía Nicolas Fromageau, naciendo así un nuevo M83, uno que ya se dejaba intuir en los cortes más atmosféricos de ‘Dead Cities, Red Seas & Lost Ghosts’ (2003). Emerge en ‘Before the Dawn Heals Us’ el envidiable talento y buen gusto de Gonzalez para manejar paletas y recursos, pasados y presentes. Y así es que asistimos a algo verdaderamente renovador. Además de ello, se mueve con gracia por el peligroso campo de los ambientes, donde lo ridículo y lo redundante son áreas a menudo transitadas. Pese a que persisten cierta monotonía y reiteración melódicas -debilidad patente en M83-, Gonzalez se nos muestra capaz de concretar algo más sus composiciones y corrige parcialmente su tendencia a la prolongación gratuita. Carece de un repetorio tan pegadizo como el de ‘Saturdays=Youth’, pero lo suple con esa épica sedosa que sólo hallamos en la electrónica equilibrada. Y es que Gonzalez anda sobrado de mesura y sentido de la proporción; esta es otra de sus maravillosas fantasías de laboratorio.

Mario Vírico



Forever Blue – Chris Isaak
diciembre 15, 2008, 5:32 pm
Filed under: 1995, Música, Rock

forever-blue

Maniobra comercial o crónica verídica de una ruptura, Forever Blue fue el disco que cambió la imagen artística de Chris Isaak, convirtiendo al rompecorazones en galán herido. El concepto quedaba también patente en el artwork del CD, que incluía una carta de despedida a quien inspiraba todos y cada uno de los trece cortes. Heredero natural de la romántica rockabilly de Roy Orbison y Ricky Nelson, Isaak comienza rabioso con ‘Baby did a bad bad thing’ para después abandonarse a un rock denso en melancolía y confesiones, consiguiendo con ello un trabajo de una homogeneidad admirable. Canción a canción nos habla de soledad, de temores y esperanzas, para concluir vulnerable y resignado con ‘The End of Everything’. Todo lleno de una poesía tan simple como cercana y dolorosa para aquellos que, como él, se han adentrado en los laberintos del abandono. Pero lo mejor de todo, lo que hace de Forever Blue un cancionero disfrutable al margen de épocas y estaciones, es su clima atemporal, obra de ese barniz mágico que cubre los lugares comunes a todo desamor. El mejor amigo del hombre (eternamente) enamorado lo tienen en este disco.

Mario Vírico



Weather Underground – Geneva
diciembre 5, 2008, 10:31 am
Filed under: 2000, Música, Rock

weather-underground

Aunque quizás de forma involuntaria -lo majestuoso de sus modos despejaría cualquier duda al respecto-, los escoceses Geneva consiguieron en sólo dos discos componer un discurso a caballo entre lo clásico y lo futurista, esto segundo más palpable en el presente gracias a la visionaria producción de Howie B. Lamentablemente, Weather Underground quedó como temprano epitafio de una banda que permanece todavía desconocida a oídos de presuntos conneiseurs. Dignos portadores del relevo que The Smiths legó a la memoria popular, su verdadera fuerza residía en los modos de su vocalista Andrew Montgomery, quien se manejaba cómodamente entre lo ambiguo y lo sobrenatural. El factor Montgomery les relacionó justamente con Tim y Jeff Buckley, antes de la equivocada reivindicación que de ellos se ha hecho. Pese a brotes de épica y mesianismo a la U2, ‘Weather Underground’ proponía el pop del futuro, sin que su propuesta alcanzara demasiado eco, lejos de la experimentación caprichosa de Radiohead y comprometida con la canción antes que con el concepto.

Mario Vírico



Héroes
noviembre 7, 2008, 6:42 pm
Filed under: 1993, Literatura, Novela

loriga-heroes

Más deudor que heredero del espíritu beat, Ray Loriga perpetuaba con ‘Héroes’ ese exhibicionismo arrogante que ya empapaba su inexplicablemente celebrado debut, ‘Lo Peor de Todo’. Lo de Loriga es coleccionismo emocional, de una puerilidad dolorosa e hipócrita que encuentra en el rock y la cultura popular su mejor y más recurrente subterfugio; prueba de ello son esos constantes saqueos a la lírica de David Bowie o Lou Reed. Es elogiable cierto color en las metáforas, aunque éstas tienen su origen en lo obvio y lo vulgar, en una exaltación de lugares comunes y discursos prestados. Perdido entre el microrrelato involuntario y la autobiografía egomaníaca y encubierta, aquí en ‘Héroes’ se esfuerza en definir unas claves autorales que duelen por su nula originalidad y esa evidente pretensión de epatar al lector. Su desvergüenza es ejemplar, casi podría decirse el combustible de esta novela y las que la seguirían. Indiscutiblemente sugerente, pero también el mejor ejemplo del burdo y limitado talento de su autor.

Mario Vírico




Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.