MicroCritic


The Wolfman by Sergio Colmenar
mayo 30, 2010, 12:24 pm
Archivado en: 2010, Cine, Fantástico, Gore, Terror

El corte final de esta enésima revisitación del mito del hombre lobo (o sea, distinto a un remake más del clásico de la Universal, The Wolf Man) editado recientemente en DVD y Blu-ray, incluye unos 15 minutos más que la versión estrenada en cines, que no tengo intención de ver, y es de casi un par de horas que abarcan todas las tendencias lobunas de la mejor Serie B fantaterrorífica, sin pretensiones (no vacila, ni languidece en el intento de inventar nada) y un sentido del espectáculo grato y anárquico (es, probablemente, la película de terror mainstream que más y mejor se enorgullece de su naturaleza puramente gore, que considera parte esencial de la puesta en escena y protagonista absoluta de la acción, explosiva y cuantiosa cuando irrumpe, lo que da una importancia, narrativa, no sólo lúdica, a la violencia mucho mayor de lo que cabía esperar). Supone también una ametralladora de referencias que le sirve de engrase continuo y fusila tanto a los clásicos de terror de la Universal como a los de la Hammer, Joe Dante y John Landis, sin olvidar por el camino algunos guiños pop (Jeckyll & Hyde, Jack el Destripador, Frankenstein…)  de agradecer en el retorno al libreto (de bolsillo) de ese siempre cachondo y astuto Andrew Kevin Walker, festín de elementos digerido con rapidez pero con chispa, casi obviando los aspectos dramáticos (romance, relación paterno-filial, etc…) para dar paso a una dinámica y estimulante película de sangre y tripas para amantes fieles y eternos de la Serie B espídica, concebida sin empachos ni excusas éticas de última hora. Sólo puro género.

Sergio Colmenar



Napo, el robot (La conquista del Espacio, nº 674) by Frunobulax
mayo 27, 2010, 3:13 pm
Archivado en: 1983, Bolsilibros, Bruguera, Ciencia-ficción

Tuve la sensación durante toda la lectura de que Joseph Lewis (José Luis Bragulat Hernández) era un seudónimo, en realidad, de Corín Tellado, de tan meloso, edulcorado, sentimental que resulta este relato. Por un lado, tenemos el conflicto de un astronauta, Peter Miller, cuya máxima aspiración es formar parte de una inminente expedición al planeta PT-1.001 , del que ha sido rechazado… por estar enamorado de una oficial llamada Mary Pinter. Toda la lectura está atestada de escenas de amor, de celos, de fornicio y de rotura, desde que Peter decide confesar su amor a Mary, para que ésta le ayude, a través de la cópula rápida, a desenamorarse y así ser aceptado en la expedición; una excusa de lo más peregrina para follar, que funciona perfectamente. Lo que pasa es que Peter no se desenamora. Por otro lado, tenemos a Napoleón, el fiel robot oficial de Peter. En esta época, los robots han sido programados, además de para servir al hombre (“Napo es, sencillamente, un robot, lo mismo que en el pasado los negros del sur de Estados Unidos no eran otra cosa que negros, por encima de cualquier otra consideración”, nos explican), para aplacar su estress, dejándose golpear y de hecho animando a sus amos a golpearles cada dos por tres. Veinte polvos después, Peter, Mary y Napo llegarán a PT-1.001, un planeta hostil que Napo, el robot-genio, llegará a gobernar.

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“Cocodrilo” Dandy: Las flores del mal (Col. Grandes Aventuras, nº 42) by Frunobulax
mayo 26, 2010, 6:00 am
Archivado en: 1987, Aventura, Bolsilibros, Editorial Astri

A finales de los años ochenta, surgió un breve y simpático movimiento de hollywoodexploitation en el mundo de las novelitas españolas de kiosko, que no tiene desperdicio. Este ejemplar es prueba de ello: una novela apócrifa inspirada, sin acreditar en ningún momento, en personajes del cine de aventuras más comercial de la época. El mismísimo Curtis Garland firma esta historia, debo decir que bastante entretenida, protagonizada por Duncan “Cocodrilo” Dandi (no “Dandy”, como dice la portada), un cazador de lagartos gigantes de origen irlandés, putero y cínico, del que queda locamente enamorada la mega-estrella de Hollywood Rossanna Angeli (supongo que representada en la portada por ésa que se parece a Vicky Larraz). Rossanna está inmersa en el rodaje de una superproducción rodada por medio mundo, con peligrosas escenas de acción entre alimañas. No sin dificultad, logrará convencer a Dandi para que se una al staff como especialista en las escenas de acción. Una vez dentro, Duncan descubrirá que el rodaje sólo es una excusa para importar a USA todo tipo de drogas, escondidas en los arcones de atrezzo, desde los países exóticos; y además, que el productor y el ex-marido de Rossana conspiran para asesinarles, los muy malandrines.

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Expedición al pasado (Col. Luchadores del Espacio, nº 217) by Frunobulax
mayo 25, 2010, 6:15 am
Archivado en: 1962, Aventura, Bolsilibros, Ciencia-ficción, Editorial Valenciana

Efectivamente, se trata de una novelita de señores del Futuro que viajan a la Prehistoria. Haciendo honor a la portada (en realidad, al revés), se las verán con mamuses, y también conocerán a una tribu en taparrabos, pelearán con humanos asalvajados, les petará la máquina del tiempo y a punto estarán de quedarse encayados en tiempos remotos… Dicha máquina es una esfera que se desplaza en el tiempo en cuestión de segunos, y también en el espacio, unos pocos kilómetros. El viaje lo organiza un antropólogo llamado Franz Grueber, quien reúne al inventor de la famosa máquina (Henri Robertson), a una autoridad mundial en civilizaciones prehistóricas (Pierre Hoztst), a un aventurero de puntaría infalible (Rudolf Quaterman, homenaje explícito al de las Minas) y, sobre todo, a un joven guaperas, llamado Anton Barly, experto en descifrar lenguas muertas, que podría haber viajado solo, porque se lleva todo el peso protagónico y lo hace casi todo él (y de propina, se trae al presente a una sensual amazona). Está sorprendentemente bien escrita por un tal P. Danger, y se queda en una aventurita entretenida sin más, bastante predecible, además: viajan para investigar in situ la historia de una pistola de rayos láser fosilizada, que es de cajón que se la dejan ellos en ese mismo viaje temporal.

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The Informers by Sergio Colmenar
mayo 24, 2010, 3:53 pm
Archivado en: 2008, Cine, Drama

Tales fueron las modificaciones y los recortes en el montaje final de The Informers que hasta los miembros más importantes del equipo acabaron por ponerse de acuerdo en darle de lado cuando su paupérrimo estreno comercial, y derecho no les faltaba. Como suele ocurrir con este tipo de proyectos atropellados, con necios en lugar de artistas tomando decisiones, los resultados desmerecen de lo que podía haber sido el invento, una adaptación de la novela homónima de la que el propio autor de ésta, Bret Easton Ellis, se hizo en parte cargo. Para empezar, al director Gregor Jordan ni se le nota (nada de esa narrativa musculosa de su debut, Two Hands, por ejemplo, aunque, en general, superior a sus dos anteriores películas, Buffalo Soldiers y Ned Kelly) y es un montaje que parte de descartes y escenas de transición (algo así de absurdo como hacer un teaser de 90 minutos), por lo que la garra y el cinismo hiriente característico de Ellis sólo se intuyen, nunca se palpan. El reparto cumple, eso sí, sobre todo Amber Heard, pero se echan en falta demasiadas cosas del inexistente montaje original, como el personaje del vampiro que había interpretado Brandon Routh o cierta correlación entre las pocas historias paralelas (arbitrariamente) narradas. Curiosa, después de todo, sin moralina y tal, que siempre se agradece, pero inconclusa y desangelada.

Sergio Colmenar



Hombre XXI (Col. Espacio, nº 357) by Frunobulax
mayo 24, 2010, 6:01 am
Archivado en: 1965, Bolsilibros, Ciencia-ficción, Editorial Toray

Ríete tú del “Efecto 2000″: la madrugada del 31 de diciembre de 2000, justo en la medianoche, nació en París un niño aparentemente normal, que sin embargo, cuando tenía unos pocos segundos de vida, habló. Pidió que le fuera suministrado un complejo cóctel de vitaminas y proteínas, y negóse a ser examinado, o a dar cualquier tipo de explicación. “Pues soy un niño, ¿es que no lo ven?”, decía. Ahí estaban los periodistas del Paris Monde Albert Baraz y Nicolle Servais para dar fe, y corrieron en cuanto amaneció a contarlo en la redacción. Sin embargo, allí la noticia no sorprendía a nadie: el propio nieto del director del periódico había nacido parlante. En pocas días, toda la humanidad es consciente de que han nacido en Occidente 13.812 niños varones que hablan, caminan a las pocas horas y hacen muchas peticiones a los humanos. Principalmente, que sean juntados todos en una isla italiana llamada Pantelleria. Amenazando con destruirles a todos si no lo hacen, y ofreciendo a cambio la solución a los grandes males de la Tierra, como el cáncer o la guerra. El descubrimiento de un chimpancé que escribe, con una minúscula larva injertada en el cerebro (que resultará ser una neurona extraterrestre), demostrará que todos los niños comparten un solo cerebro, que maquina un plan de aniquilación mundial.

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Out are the Lights by Sergio Colmenar
mayo 23, 2010, 8:23 am
Archivado en: 1982, Literatura, Novela, Terror

En esta novela todo es muy delirante: snuff luciferino y comercializado en salas como ficción cinematográfica, gore desbocado, torturas grotescas hasta la risa, metalenguaje de andar por casa, una prota experta en artes marciales, una de las mejores escenas de suspense y terror duro que he leído en mi puta vida y, aún con todo, con su narración libre de monsergas casposas y de descripciones manidas e interminables, con su final con moraleja estilo tebeo de la EC, un resultado cojo y desigual, que no termina por decidirse en ser comedia oscura o puro terror de hachazos, o una combinación de ambas cosas, pero Richard Laymon es uno de mis héroes literarios de toda la vida, a pesar de sus deficiencias, realmente, parte de su encanto. Sin ser lo mejor de Laymon, un clásico de la literatura gore y exploitation contemporánea, hijo bastardo de películas enfermas de culto de los 70 como The Wizard of Gore y The Last House on Dead End Street, porque Laymon, ante todo, era un amante del cine de terror en su vertiente más comercial, sangrienta y escabrosa, y se nota.

Sergio Colmenar



Last Action Hero / Kiss Kiss Bang Bang by Sergio Colmenar
mayo 21, 2010, 8:55 pm
Archivado en: 1993, 2005, Acción, Cine, Comedia, Fantástico, Thriller

Han pasado ya 17 años y no es casualidad que la única película que ha supuesto una reflexión directa y con autoridad del cine de acción comercial, Last Action Hero, remita a otra película de hace 5 años, Kiss Kiss Bang Bang, también la única que ha hecho lo propio pero cambiando ligeramente el enfoque hacia el pulp violento y socarrón y las buddy-movies chistosas. Ambas están escritas por Shane Black, el guionista de Hollywood mejor capacitado para la elaboración de clichés del a veces confusamente llamado “cine de género”, y ambas plantean, discurren y revalorizan los tejemanejes y elementos clásicos que hacen posible el cine de acción y el thriller. Son fuente inagotable de posibilidades brillantemente explotadas, cuyo engranaje autoparódico y autoreferencial facilita las virtudes más destacables y curtidas de sus respectivos capitanes (John McTiernan y el propio Black). Recordemos que Black es también autor del libreto de The Monster Squad, otro inteligente, revisionista y ameno ejemplo de cine analizándose y redescubriéndose así mismo, el cual entronca  muy bien con Last Action Hero (que, como The Monster Squad, es puro cine fantástico sobre el sueño de un infante enamorado de la cultura pop, no lo olvidemos)… Guías espirituales y formales del cine del que se nutren, con sus complejidades, pero sin ese proceso laberíntico que intenta desorientar al espectador para evitar un verdadero discurso, son, quizás, las mayores obras maestras cinematográficas de las últimas dos décadas que recuerdo por condición: sencillamente, emocionan y aleccionan; poseen el potencial y la coherencia precisos; elevan sus conceptos a la enésima potencia y deslumbran con diluvios de sentido de la maravilla.

Sergio Colmenar



Contaminación (Col. Infinitum, nº 16) by Frunobulax
mayo 21, 2010, 6:56 am
Archivado en: 1980, Bolsilibros, Ciencia-ficción, Producciones Editoriales

Ignoro si ya en 1980 los mandamases y los medios de comunicación atormentaban tanto como ahora a los transeúntes, con el asunto de la contaminación, el cambio climático y demás pesadillas aburreovejas; pero esta novela de Lucky Marty (seudónimo utilizado indistintamente por Enrique Martínez Fariñas y por otros de sus asalariados) va por ahí. Sorprendentemente, esta historia, ambientada en 2145, envía un mensaje de precaución al lector acerca de los abusos del Hombre sobre el planeta. Un grupo internacional de científicos y altos cargos gubernamentales conjura entonces para solucionar el problema, proponiendo enviar a dos mil millones de habitantes a otros mundos, desarrollando la Teoría del Miedo, e implantando medidas como la eutanasia o la eliminación eugenésica de los tarados. Una conspiración urdida por el profesor Gunnar Bergman (propietario de un par de premios Nobel) y frustrada in extremis por el agente secreto Roy Brynner, que pone los pelos de punta de tanto que se parece todo esto a nuestros últimos 5 años; que sólo falta que Bergman hubiese rodado un documental sobre el tema y recibido también un Oscar, el muy hijo de la gran puta. En la página 100 de mi ejemplar de “Contaminación” había pegado un escalofriante moco seco, probablemente veintegenario. ¡Ups! Vamos a morir…

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Materia vital (Col. La conquista del Espacio, nº 241) by Frunobulax
mayo 20, 2010, 8:17 am
Archivado en: 1975, Bolsilibros, Bruguera, Ciencia-ficción

Clark Carrados, otro de los nombres clásicos del bolsilibrismo. En realidad se trata también de Luis Gª Lecha. En esta correcta historia nos plantamos en un Futuro indeterminado, en el que el planeta Tierra está dominado por una férrea disciplina burocrática. El protagonista es un joven llamado Jeb Carr, un tipo corriente (aunque de gran inteligencia) que está harto de un mundo tan soso, y decide agarrarse un pedo enorme a vino y montar un número en mitad de una importante conferencia televisada. El Gobierno Superior decide entonces condenarle por escándalo público, y le destierran a un lejano planeta llamado Skivor, anclado en algo parecido a la Edad de Piedra humana, y habitado por dos razas (los sharmos y los dvadios) que se odian y se matan sin cesar. Resultará que en Skivor, gracias a un entrenamiento de supervivencia al que fue sometido (una clemencia que tuvo el tribunal), Jeb se convierte en todo un titán. Es capaz de construir todo tipo de máquinas rudimentarias, coger flechas al vuelo o pelear con una fuerza y resistencia indescriptibles. Un jefe, casi casi como Jack en Perdidos. Jeb conseguirá poner de acuerdo a todo el planeta, traer la paz y pillar con la tía más buena de ese mundo, entre otras cosas. El mcguffin de la historia es esa “materia vital” del título, el critio, un metal ultra-resistente por el que se matan en Skivor y que es muy codiciado en la Tierra.

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El misterioso “Bigfeet” (Col. Tam Tam nº 16) by Frunobulax
mayo 19, 2010, 8:00 am
Archivado en: 1982, Aventura, Bolsilibros, Fantástico, Novelas ECSA

Una de mis lecturas más estimulantes de los últimos tiempos; quizá potenciado su disfrute por haberme hecho compañía durante un plácido viaje en tren, con lo romántico que es leer en un tren en primavera. Alex Simmons (otro seudónimo de Enrique Sánchez Pascual) nunca decepcionaba. Cuenta la deliciosa historia de “niño conoce a Bigfoot” (en este caso, a Big Feet), un homínido pelirrojo de gran corazón (y que no usa ese gorro tan tonto que le han puesto en la portada) que, sin comerlo, tiene atemorizados a todos los habitantes de los bosques de Little Rock, desde que el pequeño Peter MacGregor y su abuela Margaret lo vieron por primera vez merodeando por su jardín. El avistamiento provoca el caos en los alrededores. El bosque, de la noche a la mañana, se convierte en un punto negro para el turismo; el guardabosques (Clyton, papá de Peter) es despedido fulminantemente por avivar la leyenda, porque los propietarios del bosque insisten en que se trata simplemente de osos salvajes; la población de Star City está dividida; la prensa se lo pasa pipa; algunos bribones se disfrazan de Big Feet para hacer fechorías… Los acontecimientos se desbocan cuando el pequeño Peter es secuestrado, presumiblemente, por una familia de bigfeets. Pobre Peter, que soñaba con tener amiguitos Pies Grandes, y el mundo, o bien no cree en su existencia, o bien quiere extinguirla…

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The Mechanical Hand – Horse the Band by Sergio Colmenar
mayo 19, 2010, 1:46 am
Archivado en: 2005, Hardcore, Música, Metal, Noise, Pop, Rock Progresivo

Se autodenominan Nintendocore (integran divertidos samplers de videoconsolas de 8 bits en un sonido noise, hardcore y metal de ultimísima generación), pero suenan a algo así como el postmetal industrial progresivo más abstracto y original de la galaxia. Horse the Band son teoría arribista del píxel, amigos del contexto críptico, el surrealismo y vete tú a saber qué más. Usan a personajes de la cultura pop (los de los videojuegos Megaman y Super Mario Bros 2, por ejemplo, sin desdeñar a otros del cine y el cómic) para construir una singular filosofía basada en extrañas alegorías y delirantes alter egos del alma máter del grupo, el frontman Nathan Winneke. Parece rebuscado, pero, en realidad, Horse the Band son un grupo culto, lúcido, personal y único, y este, su tercer álbum, The Mechanical Hand, continúa siendo el más redondo y el que mejor los define. El ritmo endiablado, el disparate, la frescura, la calidad y la impresionante cantidad de medios tiempos y tonos en un solo tema (de la melodía, la anímica naïf al desfogue ultraviolento) lo hace recomendable a oídos de cualquier melómano con gusto.

Sergio Colmenar



Terapia de shock (Col. Terror nº 521) by Frunobulax
mayo 18, 2010, 8:06 am
Archivado en: 1983, Bolsilibros, Bruguera, Terror

Frank Caudett (Don Francisco Caudet) nos narra en esta novela tan seriota el viaje a la locura de Stuart Walden, heredero de la inmensa fortuna de Richard Walden, (acaudalado empresario que acaba de matarse en un accidente de tráfico), quien se le aparece en sueños. Su hermana, su amante y el resto de su familia (de Stuart) tratarán de aliviar sus visiones y su grotesco comportamiento, ingresándole en el Psychiatric Center Balchata-Foundation, donde se someterá a una terapia de shock que no parece precisamente que esté facilitando su curación, sino todo lo contrario: hombres ahorcados aparecen de la nada, gente extraña le anima a seguir hablando con su padre muerto, el bólido rojo que fue su ataúd rodante sigue intacto… Parece que existe una extraña conspiración alrededor de la familia, que pretende mantener la cabecita de Stuart aturdida y envulta en el velo de la locura. Visiones, pesadillas, gritos siniestros, fantasmas y montones de frases en mayúsculas nos revelan que algo se cuece en la mente de Stuart. O quizá todo se trate de una estrategia para quitarse de en medio al heredero. En cualquier caso, mucho miedito no se pasa, pero la prosa de Caudett es chispeante, y la cosa engancha.

Frunobulax



Cartas del futuro (Col. Ciencia Ficción, nº 32) by Frunobulax
mayo 17, 2010, 8:00 am
Archivado en: 1988, Bolsilibros, Ciencia-ficción, Editorial Astri

Entretenidísima novelita de Curtis Garland, entregada a Astri durante el ocaso de los bolsilibros, en 1988. La historia tiene lugar en 1990, y da comienzo cuando un adinerado ejecutivo, de nombre Duncan Barnes, recibe una misteriosa carta de auxilio firmada por alguien llamado Zyra, con matasellos de 2390. Una carta que ha atravesado la cuarta dimensión, y viajado en el tiempo hasta su casa. Duncan mantiene una relación sentimental con un pibón que se llama Sue, y que acaba de ser seleccionada para el certamen europeo de Miss Busto ’90. Las tetas de la Sue tendrán un papel relevante al final de la historia, y a lo largo de toda ella se hace referencia a su tamaño y bamboleo, lo que le confiere el elemento erótico mínimo marca de la casa. Por lo demás, Barnes pesquisará acerca de tan misteriosa carta, y pronto incluso recibirá mensajes telepáticos. ¡Conversaciones telepáticas con seres que habitan 400 años en el futuro! Barnes contará con la ayuda del Gran Magnus, un anciano mentalista y taxidermista amigo de su difunto padre, y tras la intervención de la policía del tiempo venida del futuro, Duncan logrará conocer a Zyra y aliviar sus penares.

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Alquimia 3.000 (Col. La Conquista del Espacio nº56) by Frunobulax
mayo 14, 2010, 10:35 am
Archivado en: 1971, Bolsilibros, Bruguera, Ciencia-ficción, Fantástico

Vaya por delante que Curtis Garland (Juan Gallardo, que es este señor tan entrañable) es un semidiós, y debería ocupar todos los sillones de la Academia, incluídos números y signos de puntuación, tras toda una vida de dedicación destajista a la literatura inmediata. Pero esta novela, tengo que decir que me ha parecido flojita y se me ha hecho un poco cuesta arriba (sobre todo la segunda mitad). Narra cómo Gaar, el Desterrado, regresa a la Tierra tras 600 años de viaje estelar. Estamos en 3.029, una era post-apocalíptica en la que la Civilización Humana se ha reseteado. Se visten con pieles, manejan espadas, conviven con lagartos gigantes y anteponen su superstición a cualquier otra motivación. Hasta el punto de vivir atemorizados por unas deidades malvadas y la liturgia de monjes, magos y brujos (como ahora, vamos), hasta tienen por costumbre coserse la lengua al nacer. La alquimia y la magia dominan la sociedad, y así existen ciudades completamente de oro, unicornios voladores, mujeres-gato y guerreros con poderes. La épica y la retórica de la narración espesan un poco, y la continua lluvia de seres con nombres como Bruma, Nevlo, Luxura, Grott, Pantya o Ngorr. Espada y brujería post-nucelar, que más que a Camelot 3000 o He-Man, termina por recordar a Mi pequeño Pony.

Frunobulax




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