Precedidos por una larga lista de remixes para grandes nombres – Klaxons, New Young Pony Club, Tiga- y un par de estupendos singles, el megahit Kelly y Strangers, Van She se habían construido pasito a pasito su propio hype, ayudados también por su pertenencia a la efervescente escena del electrorrock australiano – Cut Copy, The Presets, Ladyhawke o Grafton Primary. La llegada de su primer álbum nos revela que este cuarteto de polluelos de las antípodas debería haberse quedado detrás de la mesa de mezclas. Porque aparte de los cortes ya publicados con anterioridad, V es un disco con más relleno que un wonderbrá. Un disco que despliega todos los tics propios de su estilo -un vocalista doliente, letras hipersexualizadas, sintetizadores omnipresentes- pero que lo hace siguiendo formula, tras formula, tras formula, dando como resultado un álbum anodino y olvidable, pero sobre todo aburrido. Y eso no se lo debemos perdonar a nadie.
Dr Zito
1 comentario por mucho
Deja un comentario
<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <pre> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>





Qué agradable encontrar a alguien más que les conozca (y que hable de ellos), aunque la crítica no sea precisamente positiva xD. A mí me recuerdan sobre todo a Soulwax, y V me parece un disco dinámico y accesible para el primerizo en estos terrenos electros (o sea, yo), que no me aburre nada porque los tios no se complican la vida con sus melodías poperas, y su tono alegre me convence y contagia. Cualquiera diría que venían con intención de hacer doom metal.
Eso sí, Van She es más un grupo de singles, para bien y para mal. Sólo estos perduran. Destaco también el temón de shoegázico comienzo Mission y Sex City, incluidos en su EP homónimo.
Saludos.
comentario por Cinematic Abril 17, 2009 @ 2:14 am