MicroCritic


Heavy Metal Parking Lot
Julio 2, 2008, 6:00 pm
Archivado en: 1986, Documental

Rodado en 1986, durante la gira de Judas Priest en los USA, presentando su controvertido álbum Turbo Lover; por dos jóvenes metaleros llamados Jeff Krulik y John Heyn; el documental ha acabado pasando a la historia por haber capturado de manera espléndida, original y lo que es mejor: barata y sencilla; el espíritu de una época en la que Ozzy Osbourne, Blackie Lawless, Vince Neil, Don Dokken o Rob Halford eran considerados dioses por sus adeptos. La idea del reportaje se presenta totalmente eficaz por su tremenda sencillez expositiva. Una cámara, un micro y salir a grabar a los metalheads que se encontraban en el párking del Capitol Centre de Maryland antes del concierto. Sin apenas edición o montaje más allá del puramente necesario. Personajes como The Zebraman y su apasionada defensa del heavy metal defenestrando sin cuartel al punk y a Madonna, rednecks bebiendo birra totalmente descamisados e intentando demostrar su hombría cantando las canciones de Judas;  forman parte ya del acervo cultural norteamericano y han sido referenciados y homenajeados en varios videoclips.

Milgrom



Velocifero – Ladytron
Julio 2, 2008, 2:33 pm
Archivado en: 2008, Electrónica, Música

Con el auge del electroclash, Ladytron corrieron el riesgo de convertirse en una parodia de si mismos. Su estética andrógina y su vocación robótica les hicieron pasto de chascarrillos. Sin embargo “Velocifero” está destinado a salvarles. En vez de intentar reinventarse en lo que no son, han decidido insistir en ser ellos mismos. Más alto, más lejos, más sofisticados, emocionantes e indirectos. “Light & Music” les lanzó a la fama con el célebre estribillo de Seventeen. “Velocifero” tambíen contiene similar hallazgo, que llena el tema “Ghosts” de un ambiguo arrepentimiento amoroso. Esa es parte fundamental de la identidad de Ladytron. La repetición y la acumulación (“Runaway”), que al manar de los etéreos labios de Helen Marnie tejen ambientes enigmáticos (“Deep Blue”), hipnóticos (“Tomorrow”) y electrizantes (“Burning Up”). Ambientes que deberíamos reivindicar para nuestras épicas de lecho. Para algunos, “Velocifero” resultará aburrido y repetitivo. Y es preciso reconocer que el álbum posee momentos abúlicos. Pero aquellos que consigan entregarse a él verán cómo sus glaciales estructuras comienzan a funcionar como vórtice de emociones hirvientes, como un pórtico al placer. La décima anterior al desborde.

Dr. Zito