Dirige Guy Hamilton, operario en la franquicia Bond además de autor de la denostada ‘Force 10 from Navarone’. La experiencia Bond de Hamilton es notable y agradable aquí: entre la parodia circense y el heroísmo pulp (el origen del personaje se encuentra en una saga de bolsilibros setenteros), ‘Remo Williams’ resulta una fiesta del anacronismo y la pirueta inverosímil. Protagonizan un Fred Ward ideal por su fisionomía redneck y un impagable Joel Grey, éste cómodo y convencidísimo en la piel del mentor coreano del héroe. A salto de los tópicos más variopintos, el film avanza sin tropiezos gracias a cierta autoconsciencia y a un sentido de la maravilla que, como apuntamos arriba, resultaba ya cuasi marginal en los felices 80. El score de Craig Safan aporta toneladas de épica y dinamismo, prueba de ello la hallarán en esa vibrante escena que tiene como marco la mismísima Estatua de la Libertad. Escena-emblema del film, donde el protagonista se descubre a él y al espectador como un héroe hecho a sí mismo.
Mario Vírico
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A mí me gustaban las cosas más cañeras, digamos, así que quizá por eso no guardo ningún tipo de recuerdo cariñoso de esta película. No obstante, me pica la curiosidad y lo mismo la rescato.
Tenían pensado hacer una saga, ¿no?
comentario por PJ Tena Junio 28, 2008 @ 12:40 pm