MicroCritic


Old School
Junio 30, 2008, 10:33 am
Archivado en: 2003, Cine, Comedia

La manía imbécil de considerar el cine de comedia como un género menor, a no ser que sus ejecutores sean Lubistch, Wilder, Allen o Appatow (en estos tiempos que corren), ha conseguido que muchos de los recientes productos del SNL se consideren patochadas sin sentido en el que hombres adultos hacen humor de quinceañeros. Nada más lejos de la realidad. Hacer, precisamente, que hombres supuestamente maduros se rían, se caigan de sus sofas a carcajada limpia y revivan aquellos años en los que ninguna mujer controlaba sus vidas y vivian en un hedonismo incontrolado de fiestas, ligues e irresponsabilidad; no es tarea fácil. Will Ferrell, verdadero icono de la película y el nuevo Dios en la tierra en lo que a comedía basada en el humor físico, en el gag irreverente y zafio, en el humor básico de caca-culo-pedo-pis-tetas, se refiere; sabe que el humor de verdad, no se basa en la cansina etiqueta de humor inteligente que tanto gusta a aquellos críticos que no saben de que va el tema, sino que el gag cuanto más pasado de vueltas e infantil sea, mejor funciona. Y ‘Old School’ es eso, aparte de manejarse subtextualmente como el Porky’s de los treintañeros. Nada más y sobretodo, nada menos.

Milgrom



Once
Junio 29, 2008, 12:30 pm
Archivado en: 2007, Cine, Musical

Minimalista y hermosa declaración de amor a la música y a la necesidad de la complicidad, narrada en clave semidocumental y diegética, ‘Once’ es un caso atípico: todo lo bueno que puedan leer sobre ella es cierto. Se aparta del manido esquema de comedia romántica en el que todos podemos pensar nada más ver el cartel, para adentrarse en terrenos más áridos y realistas en los que una bella historia de amor no tiene por qué coronarse con un beso bajo la lluvia. Una mirada atípica, pues, sobre los postulados del ‘boy-meets-girl’, que además es más que eso: un retrato poderoso e íntimo sobre la soledad del artista y cómo necesita el desamparo para sentirse creativo y útil, sobre su incapacidad para plegarse a una vida normal y sobre el modo en el que lo correcto y lo práctico ganan la batalla a lo idílico.

PJ Tena



Garden State
Junio 29, 2008, 4:01 am
Archivado en: 2004, Cine, Comedia, Drama

No es el capricho personalista de Zach Braff, esto se advierte cuando Braff se usa a sí mismo como saco de boxeo, y eso es algo que queda de manifiesto desde la primera escena. Es cierto que el resto de ‘Garden State’ divaga alrededor de males generacionales, tragedias personales y deseos oscilantes. Pero Braff escribe, dirige e interpreta con la convicción de un inocente. La pretensión revolotea, también es cierto, pero existen una franqueza y honradez hirientes en la sustancia del film, así como en ese protagonista alienado que vuelve a su ciudad natal. Braff aporta una mirada extrañada pero lúcida desde su triplete, y no duda en preparar un desenlace lleno de relámpagos románticos, uno que llama al desconcierto por su valiente fiesta de tópicos. Un talento de veras extraño, virtud fácil de apreciar en ese prisma que se columpia entre una rigurosa contemplación de las emociones y el peso de esa estupidez contemporánea y velada.

Mario Vírico



The Zero Boys
Junio 28, 2008, 2:14 pm
Archivado en: 1986, Cine, Terror

Tocada por la gracia y la torpeza de la fealdad más Bé, ‘The Zero Boys’ es un mix de referencias (al cine bélico más chusquero, al slasher setentero, a la comedia adolescente de los ochenta, al snuff, a la aventura supervivencialista…) que acaba convirtiéndose en una delicia para paladares curtidos y poco escrupulosos. Fue dirigida por un Nico Mastorakis en estado de gracia y, caramba, conseguía dar miedo seguramente por su apariencia casi amateur y su agradable falta de pretensiones que le mantenían a uno distraído hasta que llegaban los momentos de impacto y le dejaban helado, transformando hábilmente lo que parecía una aventurilla de fin de semana de rodaje con amigos en un film inquietante. Además, todo lo que aparece en la carátula está en la cinta. Me arriesgo a decirlo: The Zero Boys es una de las más satisfactorias y maltratadas películas de horror de los ochenta. Y sale Kelli Maroney.

PJ Tena



Un día en Suburbia – Nach
Junio 28, 2008, 1:46 pm
Archivado en: 2008, Hip-Hop, Música

Nach deja BOA para pasarse a Universal y afirma haber hecho un álbum con el que pretende entretener y divertir al oyente, pero sin olvidar del todo la vertiente social que para muchos otorga credibilidad a un MC y que en ocasiones no es más que impostada rebeldía pajillera. No obstante, ‘Un día en Suburbia’, sin la potencia y dramatismo del anterior ‘Ars Magna/Miradas’ (2005), aguanta el tipo y junto a la energía de ‘Amanece’, ‘Rapkour’ o ‘Infama’, en las que Nach se atreve a introducir guitarras eléctricas, aparecen evocadoras excursiones mentales como ‘Mil vidas’ o ‘Nada ni nadie’. Incluso hay lugar para pasajes emotivos como ‘Ángel’ y ‘Anochece’, en las que asoman secciones de cuerda (con mención especial para Moisés Sánchez y su piano) que añaden alma al a veces algo aséptico uso del sampler. El primer single, no obstante, es un derroche de chulería que poco tiene que ver con el tono general de este trabajo (ojito al cameo de Celia Blanco en el videoclip). Desgraciadamente el álbum no deslumbra, siendo su mayor virtud la voluntad de añadir el lustre de los instrumentos reales y encarar una dirección hacia motivos más accesibles, algo que seguramente irritará a los integristas.

PJ Tena



Plastic Wood – Lloyd Cole
Junio 28, 2008, 4:40 am
Archivado en: 1991, Electrónica, Música, Pop

Una soberbia bofetada en la cara a los enemigos de la electrónica. Lloyd Cole, artesano nato del pop, no traicionó a su género predilecto; es más, lo amplificó, respetando el trasiego emocional de su obra previa. ‘Plastic Wood’ es un atrevimiento formal, que no conceptual. La poesía y la romántica del pop acentúan su ambigüedad a manos del sintetizador. Cole prescinde de sus textos desnudos y confía en la aparente gelidez de lo electrónico, alcanzando cotas de expresividad únicas y perturbadoras. Roland plantándole cara a Fender: ‘Headlights’ adquiere la categoría de eterna, en un loop cálido que dice un millón de cosas sin afirmar nada.

Mario Vírico



Hancock – John Powell
Junio 27, 2008, 3:45 pm
Archivado en: 2008, Música, Soundtrack

En el moderno mundo de las composiciones cinematográficas en el que están John Williams y luego todos los demás, con ligera ventaja de James Newton Howard, y en el que se repiten más o menos de forma constante las mismas fórmulas adecuándose a según qué géneros, la aparición de John Powell ha supuesto un inesperado chorro de aire fresco. Alejado de los tics y modos de su maestro y compañeros de fátigas (Hans Zimmer y su Media Ventures), Powell ha conseguido crear un sonido personal, inconfundible y terriblemente original que luce en todo su esplendor en sus partituras para películas de acción.

Su gran despunte fue con ‘The Bourne identity’, a partir de entonces se ha repartido entre películas de acción como ‘The italian job’, ‘Paycheck’ (probablemente su obra maestra), ‘X-Men 3′ o las secuelas de Bourne; el cine de animación (‘Ice age 2′, ‘Robots’, ‘Horton’) y el cine romanticón (‘Two weeks notice’, ‘PS I love you’).

Ahora, en su sexta bso en lo que va de año (¡sexta!), Powell vuelve con ‘Hancock’ al estilo en el que más despunta. Retomando sus peculiares orquestaciones y añadiéndole un toque de humor, el refrescante sonido de esta banda sonora deleitará por igual a los fans del cine de acción como a los de la buena música en general.

Spector



Viva la Vida or Death and All His Friends – Coldplay
Junio 27, 2008, 10:46 am
Archivado en: 2008, Música, Rock alternativo

La revolución era esto: un Chris Martin en pleno subidón de egotrip se alía con Brian Eno, abraza la grandilocuencia vacua de Bono, digiere mal a los Blur más experimentales y, en algunos momentos, se reformula como un Thom Yorke exasperado (y exasperante). “Viva la Vida” es una excentricidad tan autoconsciente que pasa directamente a ser una impostura, casi una parodia involuntaria (modelo “Saturday Night Live”) de la vertiente más pretenciosa rock alternativo. Los nuevos Coldplay se postulan como los Delacroix del mainstream para la próxima década, pero hay algo que no ha cambiado: la querencia por la obviedad del Martin compositor, que en cortes como “Lovers in Japan/Reigns of Love” se atreve a presentar la metáfora ‘amantes = soldados’ como si fuera novísima. Más que un disco vitalista, “Viva la Vida” es una invitación al suicidio.

Noel Burgundy



Jim – Jamie Lidell
Junio 27, 2008, 10:41 am
Archivado en: 2008, Música, Soul

Jamie Lidell debería ser considerado el médium del Soul: con su voz y sus sonidos revive lo mejor de la música afroamericana y consigue que sus canciones suenen como lo hubieran hecho de haber sido grabadas en los 60, 70 o los primeros 80. Abandona lo poco que quedaba de música electrónica en su anterior y bello ‘Multiply’ y se entrega al cien por cien al soul y el funk más fiestero y contagioso, con bombas como ‘Hurricane’ o ‘Little bit of feel good’ que podrían venir firmadas por Parliament, sedosos medios tiempos como las elegantísimas ‘Green Light’ y ‘All I wanna do’, sin dejar atrás temas que parecen tocados por la energía sobrenatural de Otis Redding y los Bar-Kays como ‘Wait for me’ y ‘Out of my system’. Los diez cortes conforman un álbum imprescindible que nos hace pensar tanto en el Stevie Wonder de ‘Up-Tight’ como en el de ‘Innervisions’, pero que además funciona más allá de sus referentes y adquiere personalidad propia como joya sin aristas desde que arranca ‘Another day‘, que es por sí misma toda una invitación hacia el puro gozo auditivo.

PJ Tena



Superbad
Junio 26, 2008, 8:13 pm
Archivado en: 2007, Cine, Comedia

La melancolía adolescente relatada en dos sutilezas: el absolutamente magistral gag de la obsesión con los penes del orondo protagonista (Jonah Hill, alumno aventajado de la John Belushi School of Animal House) y el desvirgamiento truncado de Michael Cera, de keatoniana comicidad como aseguró Noel. La cinta de Greg Mottola sabe casar bien ese problema de harmonía, lo que Ryan Adams cantaba en su blues “when you’re young you get high and you get sad” que tiene todo relato adolescente pero viene lastrado por algunos altibajos de ritmo, aunque consagra con suma facilidad el sello Apatow: un tono de cambio y exasperación vital siempre adornado con brillantes secundarios, en este caso Bill Hadder y Seth Rogen. Le falta, no obstante, a la película una mirada que recorra el ingenio de sus diálogos hacia lo icónico o lo verdaderamente inolvidable, aunque los soberbios gags hacen que esto se olvide con el paso de los créditos.

Alvy Singer



Badmotorfinger – Soundgarden
Junio 26, 2008, 11:58 am
Archivado en: 1991, Música, Rock

¿Heavy Metal de Arte y Ensayo? No exactamente. ‘Badmotorfinger’ abraza sin complejos el género, pero también le impone ciertas reglas; estéticas, estructurales, harmónicas. Es un paso de gigante con respecto a ‘Louder Than Love’, y el preludio a esa psicodelia densa y torturada que hallaría su cénit en ‘Superunknown’. Los rastros de Black Sabbath y Led Zeppelin siguen ahí, pero ya sólo como referencia de un pasado inmediato. ‘Badmotorfinger’ es Historia, algo que la garganta de Chris Cornell parece proclamar desde esa carrera a muerte que es “Rusty Cage”. Pluscuamperfecto, rupturista y todavía a la espera de ser comprendido, asimilado. Dejó una huella tan profunda como imperceptible en la evolución del rock y sus alrededores. Historia.

Mario Vírico



This is Spinal Tap
Junio 26, 2008, 11:55 am
Archivado en: 1984, Cine, Mockumentary, Música

El rockumentary definitivo basado en la banda más excesiva de todos los tiempos: Spinal Tap. Es, además, origen y reflejo de todas las poses que definen el mundo del rock and roll y espejo de todas las bandas que empiezan su camino.El documental narra la vida desde sus inicios como banda de folk en los 60, hasta el estrellato como banda de Metal en los 80; del trio Spinal Tap, formado por David St Hubbins, Nigel Tufnel y Derek Smalls (realmente es un cuarteto, pero el batería es un puesto no demasiado estable) mostrando de manera hilarante y a la vez totalmente realista, el esquema argumental clásico del género biográfico, a saber: inicios duros y tormentosos, alcance del éxito y auge del grupo y, finalmente, la caída en desgracia y la separación del mismo. Todo ello sin escatimar en anécdotas que todo aquel que tiene o ha tenido cierta relación con el mundo de la música, sin duda reconoce. Aderezado con una inmejorable banda sonora que muestra la totalidad de las “etapas del grupo”. This is Spinal Tap’ es sin duda imprescindible para cualquier rockero o para cualquiera que ame la música y para todo aquel que sea capaz de disfrutar de una gran comedia.

Milgrom



The Big Bang Theory
Junio 24, 2008, 6:22 pm
Archivado en: 2007, Comedia, Televisión

Salvando ese islote en la comedia que es ‘Revenge of the Nerds’, pocas veces se ha recurrido a los science geeks como material de base. ‘The Big Bang Theory’ recupera tan desaprovechada premisa, aportando un giro más que significativo en el generalmente anquilosado terreno de las sitcoms. El giro estriba en contemplar lo cotidiano a través de la mirada geek: los escenarios recurrentes de toda sitcom se hacen aquí imprescindibles y responsables con frecuencia de la generación del gag. Su revolución tiene apéndice en unos guiones implacables que, entre la defensa geek y su ridiculización, aportan una mirada singularmente profunda de las relaciones humanas. Lo arriba apuntado se complementa con una inagotable cantera de guiños y referencias más o menos inesperadas (los debates sobre superhéroes, la inmersión en universos virtuales como World of Warcraft…), haciendo de la serie una suerte de espejo generacional donde todos acabamos retratados en un momento u otro. Pero por encima de todo, lo más disfrutable de ella son un Jim Parsons y un Simon Helberg capaces de sintetizar toda una cultura mediante una extensa gama de matices, geniales en su candor y puerilidad.

Mario Vírico



I Married a Strange Person
Junio 24, 2008, 5:18 pm
Archivado en: 1997, Animación, Cine

En el cine de animación, el genio se suele medir por el grado de parentesco que hay entre la idea original (que habita en la cabeza del animador) y el resultado final. Bill Plympton, talento no tan subterráneo del cartoon adulto, es capaz de pasar ideas directamente de su cabeza al papel, sin que haya nada que se pierda por el camino: solo por eso (y por su resistencia a usar el CGI en los tiempos del piloto automático), ya merecería ser considerado un genio. Pero es que hay más: Me casé con un extraño, que Filmax acaba de editar en DVD, es un excéntrico relato de ciencia-ficción paranoica que tiene más ideas brillantes/desquiciadas por segundo que cualquier largometraje que nos pueda venir a la cabeza. Esta jam session alucinada no es la única oferta Plympton que acaba de salir a la venta: también tenemos Alienígenas mutantes, la monster movie con más sexo gratuito de la historia (MicroCritic estima).

Noel Burgundy



The Incredible Hulk
Junio 24, 2008, 11:19 am
Archivado en: 2008, Acción, Cine, Superhéroes

Obviando en parte las ínfulas dramáticas y psicológicas que Ang Lee aplicó a su versión de hace unos años, esta nueva intentona dirigida por el cachondo Louis Leterrier viene avalada por una simplificación temática en la que tienen más importancia las hostias que los traumas. Empero, confluyen en ‘The Incredible Hulk’ dos películas distintas y eso hace que el disfrute total no sea posible: la de Edward Norton, a quien le hubiera encantado profundizar en la psicología de Bruce Banner y entregar una versión de 140 minutos que al parecer contaba con el visto bueno del director, y la que la gente de Marvel y el público queríamos ver, es decir, una cinta de acción de noventa minutos en la que Hulk se pasara medio metraje destrozando la urbe mientras se parte la crisma contra Abominación. Al final la cosa se queda a medio camino de ambos intereses, y junto a escenas de acción de lo más apañadas y vibrantes tenemos otros momentos en los que no se cuenta prácticamente nada, precisamente porque lo único que queríamos escuchar esta vez era el sonido de los golpes y la destrucción. Habrá que seguir esperando.

PJ Tena